Tarot VirtualMensaje para vos
← Volver a las experiencias

Sesión individual · Regresión

Regresión a Vidas Pasadas

Regresión a Vidas Pasadas — frase Regresión a Vidas Pasadas
Regresión a Vidas Pasadas — ficha

Valores

Sesión$85.000
Sesión + 1 procesamiento$115.000
Sesión + 2 procesamientos$135.000
Sesión + 3 procesamientos$155.000

El procesamiento es opcional —una sesión por semana para integrar con más calma— y se decide después. La reserva se coordina por WhatsApp.

Tu alma recuerda lo que hay más allá del tiempo.

Cada experiencia vivida en cada vida deja su marca en la trama sutil del Ser, entre memorias, emociones y aprendizajes. En este viaje de exploración consciente, se abre el acceso a los recuerdos que aún sostienen desafíos del pasado condicionando la realidad presente. De esta manera pueden ser vistos, comprendidos y liberados.

El alma, con su sabiduría inabarcable, conduce hacia los puntos clave de manifestaciones del Ser en otras vidas. Como destellos de sueños lúcidos, las memorias emergen con nitidez, trayendo consigo la clave para la transformación.

La transformación ocurre en la integración: reconocer el origen, soltar la carga emocional y resignificar la experiencia abre puertas a una existencia más liviana, auténtica y expansiva. Cada sesión es un espacio sagrado, donde la historia de cada ser es honrada con respeto absoluto.

Importa decirlo claro: estás consciente todo el tiempo. No es hipnosis, no perdés el control. Es una herramienta terapéutica —no un entretenimiento— para acceder a la memoria del alma, encontrar dónde empezó un conflicto y liberarlo desde su raíz.

¿Cómo saber si es para vos?

…si arrastrás un miedo, una emoción, un dolor crónico o un bloqueo que no tiene explicación en esta vida.

…si algo se repite en vos y ninguna causa de tu historia actual lo justifica.

…si estás abierta/o a que la raíz de eso que cargás pueda estar más atrás de lo que recordás.

Estás presente y consciente todo el tiempo, y no perdés el control en ningún momento. Y siempre volvés a esta vida —tu alma la elige como su casa.

Cientos de personas encontraron su respuesta de esta manera: 5 años acompañando regresiones.

Cómo es

La sesión empieza con una intención clara: qué sentís que te pesa o te limita sin una causa aparente. Desde ahí entramos en un estado de hiperrelajación profunda, un trance ligero parecido a ese momento en que estás entre el sueño y la…

La sesión empieza con una intención clara: qué sentís que te pesa o te limita sin una causa aparente. Desde ahí entramos en un estado de hiperrelajación profunda, un trance ligero parecido a ese momento en que estás entre el sueño y la vigilia. No es hipnosis: no perdés el control, tu mente consciente sigue actuando y estás plenamente presente. Simplemente te permitís abrirte a las imágenes, las sensaciones y las emociones que tu alma empieza a mostrarte.

A medida que la experiencia se desarrolla, es tu alma la que guía —no dirigís vos ni dirijo yo—: te lleva justo al lugar donde algo espera ser sanado. Durante todo el proceso estamos en comunicación: te van llegando imágenes y sensaciones, y me las vas contando para que pueda orientarte y acompañar la resolución.

Cuando llegamos al punto donde el conflicto empezó, trabajamos en la resolución: tu alma comprende que esa historia ya pasó, toma el aprendizaje que vino a dejar, y suelta lo que no hace falta seguir cargando. Ahí la energía atrapada en esa memoria se libera y deja de impactar en tu presente. El regreso es suave y consciente: siempre volvés a esta vida.

Duración y modalidad

La sesión dura entre 2 y 2 horas y media, aunque agendo un turno de 3 para cerrar sin apuro. Presencial u online. Para la modalidad online es indispensable contar con auriculares y un micrófono cerca de la boca: en estados de hiperrelajación la voz baja, y necesitamos escucharnos bien. Toda la sesión se graba y te la llevás para integrarla con calma.

No recomendada durante procesos psiquiátricos, para menores de 18 ni embarazadas.

Después de la sesión

En los días que siguen, sin que hagas nada, algo se sigue acomodando adentro. Después de una experiencia de este tipo se ponen en marcha mecanismos inconscientes que le van dando forma a la información recibida y a todo el material sensible que emergió. Actúan en planos sutiles, suave y amorosamente, a favor de la asimilación de la experiencia; prestar atención a las señales de esos movimientos muchas veces facilita el proceso de comprensión.

Para acompañar los días posteriores es posible hacer sesiones de procesamiento —una por semana, según la profundidad de la sesión— para asimilar de forma más sencilla y liviana la información y el nuevo nivel de conciencia. Son recomendables, pero no necesarias: no hacerlas no modifica los avances conseguidos en la sesión.

Y recuerda…

Hagas lo que hagas,